Missael Espinoza: el 15 que duplicó el cariño de la gente.

Alfredo atiende un puesto de verduras en el tianguis del sol, es el principal ingreso para su familia. Logró cambiar su vieja camioneta de redilas por una de modelo más reciente, no le falta nada, come bien, vacaciona de vez en cuando, terminó de pagar su casa y ayuda a sus hijos que van a la universidad. El mayor de ellos cumplió este 2016 veinte años, se llama Missael. Sí, lo bautizó con el nombre de su ídolo: Missael Espinoza.

Quizá muchos no recuerden quien era Missael. Llegó al Guadalajara a consecuencia del deseo del Lic. Salvador Martínez Garza de contratar los mejores jugadores para así crear las emblemáticas “Súper Chivas”.

Missael venía de Monterrey donde hizo 23 goles pero su último técnico Hugo Hernández no lo tomaba en cuenta para jugar. Su llegada al chiverío le devolvió la chispa y el futbol que tenía para regalarnos, no tardó mucho en demostrarlo. En su primer partido oficial en la fecha 1 del campeonato 93-94 hizo ¡¡¡ TRES GOLES !!! El Puebla fue su víctima.

Era un deleite verlo jugar con su camiseta número 15, poseedor de una técnica envidiable, drible y definición. Personalmente nunca había visto un jugador con esas características, que gusto que fue disfrutarlo jugando para mi equipo. Salvo una desastrosa tarde ante Cruz Azul, cada partido que Missael anotaba el Guadalajara ganaba. Confirmaba que era el jugador del momento, el jugador que necesitábamos.

Llegó aquel partido, de nuevo ante Puebla, donde Missael sufrió una grave lesión (no hace falta entrar en detalles), recuerdo perfectamente el ambiente que se sentía en las tribunas del estadio Jalisco. Era una intranquilidad colectiva, a pesar de ganar, ese día la afición salió preocupada por él.

El malestar no era en vano, deberíamos prescindir del jugador más desequilibrante del equipo y eso se notó en el desempeño del Guadalajara. Doce victorias se habían acumulado en el torneo y fueron 15 partidos los que tuvieron que pasar para que Missael volviera a jugar en los cuales solamente se ganó ¡UNA VEZ! El triunfo fue frente al Querétaro que ese año descendió. Lo recuerdo en algunos juegos mientras el resto del equipo calentaba el peloteaba con la máscara de la “Chiva loca” puesta. Como si fuera un talismán, el día que Missael volvió a pisar la cancha del Jalisco, el Guadalajara volvió a ganar.

Era bueno el “colchón” que se había dejado en la primera vuelta porque a pesar de la mala racha, se alcanzó a clasificar para el repechaje, en el cual nos enfrentamos al Morelia. Después de un empate a 2 en Michoacán la vuelta en el Jalisco parecería una fiesta programada para clasificarse a la liguilla, además contábamos con una excelente noticia ¡Missael iniciaría el partido! Morelia junto con los chilenos Jaime Vera y “Fantasma” Figueroa tenían otros planes.

Morelia se fue arriba 0-2 el empate a 2 nos clasificaría. Pero algo estaba mal, el jugador #15 estuvo cerca del gol en tres ocasiones y no concretó, recuerdo su gesto al fallar, estaba sentado con mi tío en la zona A y aludí esa sensación del partido con Puebla, la lesión nos privó de algo más ese torneo. Quizá aún no estaba listo para jugar, pero como en cada juego puso todo lo que había en él y nunca dejó de luchar. El partido terminó 2-3 así como el campeonato.

Missael volvió para el siguiente campeonato, marcó 14 goles, fue a inaugurar la MLS con San José Clash y regresó nuevamente para ser campeón con el Guadalajara. Ya no usaba el 15, tenía en su espalda el número 30, siempre creí que eso fue por haber duplicado el cariño de la gente hacía él, mismo que a poco más de 23 años de su fichaje, se mantiene intacto ¡Inolvidable Missael!

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